Emergencia de Domingo Un domingo lluvioso y frío por la
tarde. Abro y me encuentro con un cliente desesperado, por que su TV se le quedó muda, me dice que tiene su hijo enfermo, el abuelo que no puede salir por el frío, la esposa que está un poco engripada, y él no quiere perderse la transmisión del partido de fútbol. Como es un buen cliente no me
quedaba alternativa. Pero pensé: me arruina la tardecita
del domingo, como me zafo de esta. Le presto un TV de los
que tengo para estos casos especiales y asunto resuelto. Haciendo un gran esfuerzo para no esbozar una carcajada, partimos para su casa. Al llegar, veo al hijo venía de jugar al fútbol embarrado hasta las orejas, la señora limpiando la entrada a la casa, y el abuelo se estaba preparando para ir a jugar una partida de naipes. :-( Aunque no lo crean, este es uno de los tantos casos reales que me tocaron en esta querida profesión. Juan C. Gamarra |