Emergencia de Domingo  

Un domingo lluvioso y frío por la tarde.
Estoy viendo mi programa favorito en la TV.
Suena el timbre varias veces y golpean la puerta, más que golpearla parece que quieren derribarla.

Abro y me encuentro con un cliente desesperado, por que su TV se le quedó muda, me dice que tiene su hijo enfermo, el abuelo que no puede salir por el frío, la esposa que está un poco engripada, y él no quiere perderse la transmisión del partido de fútbol.

Como es un buen cliente no me quedaba alternativa. Pero pensé: me arruina la tardecita del domingo, como me zafo de esta. Le presto un TV de los que tengo para estos casos especiales y asunto resuelto.
Le pregunto: ¿andas a pie?,
"no en el auto", me repuso.
Perfecto, pensé, me libro se sacar el mío.
Bueno, ¿me llevas? le pregunte,
Sí, por supuesto - me responde.
Le digo: "Por si se trata de un problema del cual no disponga de repuesto, llevo uno de mis TV y te lo presto hasta reparar el tuyo".
Ah!!! bueno que bien!!!, me comenta, y agrega: "pero creo que no debe ser gran cosa la falla, por que no se escucha pero la boca la mueven"

Haciendo un gran esfuerzo para no esbozar una carcajada, partimos para su casa. Al llegar, veo al hijo venía de jugar al fútbol embarrado hasta las orejas, la señora limpiando la entrada a la casa, y el abuelo se estaba preparando para ir a jugar una partida de naipes. :-(

Aunque no lo crean, este es uno de los tantos casos reales que me tocaron en esta querida profesión.

Juan C. Gamarra
San Jerónimo Sud
Santa Fe - Argentina

Comunidad Electrónicos