| Como localizar fallas térmicas |
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Quienes reparamos equipos electrónicos, frecuentemente nos encontramos con aparatos que presentan síntomas o fallas que aparecen, desaparecen o varían con los cambios en la temperatura del equipo. Los síntomas son: A - El aparato funciona correctamente al encenderlo (en "frío") y luego de algunos minutos comienza a presentar mal funcionamiento o simplemente deja de funcionar. B - El aparato presenta una falla (o mal funcionamiento) al encenderlo estando frío y luego de algunos minutos, cuando este alcanza la temperatura normal de funcionamiento, la falla desaparece y el equipo funciona correctamente. C - La falla o mal funcionamiento está presente todo el tiempo, pero se agrava o disminuye en forma evidente al ir cambiando la temperatura del aparato. Cuando los síntomas que presentan los equipos electrónicos encajan dentro de alguna de las descripciones anteriores, podemos decir que se trata de fallas térmicas. En algunas ocasiones los problemas de tipo
térmico pueden presentarse por soldaduras o
conexiones defectuosas, este tipo de fallas son
relativamente fáciles de detectar. Pero en muchos casos,
estos problemas son originados por componentes que han
perdido parcialmente sus propiedades originales y se han
vuelto inestables térmicamente. Localizar este tipo de defectos mediante la extracción y medición fuera del circuito, de cada uno de los componentes sospechosos, resulta bastante complicado y no garantiza que pueda ser detectado el problema, pues en este tipo de fallas, los instrumentos de comprobación pueden dar lecturas correctas y hacernos pensar que el problema esta en otra parte, con la consiguiente perdida de tiempo. Para localizar componentes con problemas térmicos, el método más practico es provocar cambios en la temperatura de los circuitos y piezas sospechosas y observar el comportamiento del aparato. Para esto muchos técnicos utilizamos el popular
secador de cabello y el Spray "Enfriador"
(llamado también congelante, "Instant
Freeze", etc.) Procedimiento practico. Al enfrentarnos a un aparato electrónico con un
problema térmico, debemos hacerlo funcionar, de forma
tal que podamos acceder con facilidad a los diferentes
circuitos y componentes. Ya sea, que se trate de síntomas del tipo A,
B o C (mencionados
anteriormente), cuando calentemos un grupo de
componentes, entre los que se encuentra la pieza
defectuosa, notaremos un rápido cambio en el
comportamiento que presenta el aparato.
Consideraciones: Usar preferiblemente un secador pequeño, de mediana potencia (400 a 600W), que tenga una abertura de salida de aire reducida (sin difusor) para poder dirigir mejor el calor a las partes que se desea calentar No aplicar excesivo calor a los componentes. Generalmente 10 a 15 segundos son suficientes. Realice una búsqueda sistemática, aplicando el proceso a las diferentes etapas o circuitos que puedan estar involucrados en el problema, una por una, hasta localizar la causa. Utilice en forma prudente y racional el Spray enfriador. Algunos de esos productos pueden dañar la capa de ozono. Conclusión. Si bien existen herramientas llamadas Heat Gun (pistola caliente) que son en realidad secadores más robustos y potentes, fabricados para trabajo pesado en la industria o el taller. En lo personal prefiero usar un simple secador de cabello, pues las temperaturas generadas por un Heat Gun son generalmente muy elevadas, al igual que su precio. El secador, no solo es el imprescindible instrumento
de peluqueros y estilistas, es también una herramienta
de gran utilidad en todo taller de reparaciones
electrónicas. Su uso no se limita solamente a la
localización de fallas térmicas. Como ven el popular secador de cabello es una herramienta imprescindible en el taller de electrónica. Luis Alberto Tamiet |